fbpx

Cómo saber si mi libro necesita una corrección

Tabla de contenido

¿Qué tipo de corrección necesita mi libro?

Como escritores, siempre buscamos artículos para hablar sobre cómo escribir, publicar o difundir, cómo promocionarnos a través de las redes, o cómo ver cumplido nuestro sueño de ver publicado en formato físico nuestro manuscrito. Hoy vamos a hablar de la importancia de la corrección literaria, es decir, pararnos en el casillero anterior a la publicación para ver cómo llegar a esta instancia con la mejor preparación posible.

¿Mi libro necesita ser corregido?

Muchas veces, terminamos de escribir y nos gusta demasiado el resultado al que hemos llegado. Es importante darle un respiro al manuscrito, detenerse, mostrarlo o simplemente descansar de él para releerlo. En ese primer reencuentro, probablemente encontraremos un par de cositas que deban ser modificadas. La perspectiva es fundamental, y en cuanto descubrimos la importancia de la corrección, entendemos que forma parte del proceso de escritura como la escritura misma. Hay que decirlo claramente: corregir es escribir y viceversa. Aquí hablaremos de los pasos ideales a seguir para lograr el mejor manuscrito y dejarlo listo para ser publicado, en el que siempre entra el juego de volver a leer la obra acompañado de un profesional en el universo de la edición. Siempre hay algo que nuestra propia visión de las cosas nos nubla. No podemos escaparnos del amor que le tenemos a nuestra propia escritura y retocarla nos da escozor.

Los tipos de corrección

La palabra corrección proviene del latín corrigere, que significa «erguir lo torcido», esto es, enderezarlo, enmendarlo, reformarlo. Corrector es, por tanto, el que enmienda, reforma y perfecciona cualquier cosa. También tu novela.

Los tipos de corrección a los que podemos necesitar exponer a nuestro manuscrito son variados. Destacamos la corrección de concepto, la corrección orto-tipográfica, la corrección de estilo, y la corrección de galeras. Si estás en las últimas, probablemente ya estés en proceso de publicar tu obra: ¡Bienvenido/a al universo editorial!

Explicaremos las diferentes correcciones necesarias en el mismo orden que deben ser llevados a cabo en un proyecto editorial. Esto no tiene por qué ser engorroso. Bien acompañado, este proceso es tan bello como todos los anteriores relativos a darle forma y contenido a tu proyecto de libro. Algunos de estos tipos de corrección puedes llevarlos a cabo en soledad, con muchísimo criterio y autocrítica. Recuerda, si no te crees capaz de esto, confíale el trabajo a un profesional.

La corrección de concepto

Consiste en revisar todo el original para encontrar todo tipo de errores en el contenido. Si este se adecua al tema que trata o no, si el enfoque es correcto y todo lo demás. Es un primer paso que consiste en hacer una primera inspección general que indica en qué aspectos conviene incidir, retocar o reescribir, antes de dar el manuscrito por definitivo. El informe de lectura va enfocado también en esta misma línea y nadie te obligará a simplemente entregar el manuscrito y dejar que otro lo toque por ti. Recuerda que todos estos procesos, con un buen profesional de la edición, se hacen en conjunto y respetan tu criterio. Si te crees muy criterioso, puedes probar por realizar este paso tú mismo.

La corrección de concepto

Muchas veces, terminamos de escribir y nos gusta demasiado el resultado al que hemos llegado. Es importante darle un respiro al manuscrito, detenerse, mostrarlo o simplemente descansar de él para releerlo. En ese primer reencuentro, probablemente encontraremos un par de cositas que deban ser modificadas. La perspectiva es fundamental, y en cuanto descubrimos la importancia de la corrección, entendemos que forma parte del proceso de escritura como la escritura misma. Hay que decirlo claramente: corregir es escribir y viceversa. Aquí hablaremos de los pasos ideales a seguir para lograr el mejor manuscrito y dejarlo listo para ser publicado, en el que siempre entra el juego de volver a leer la obra acompañado de un profesional en el universo de la edición. Siempre hay algo que nuestra propia visión de las cosas nos nubla. No podemos escaparnos del amor que le tenemos a nuestra propia escritura y retocarla nos da escozor.

Corrección de estilo

En los textos hay siempre una serie de errores de estilo (repeticiones, pleonasmos, anáforas, anfibologías, disfemismos y otras palabras técnicas complicadas) que pueden enturbiar la lectura. El objetivo de este tipo de corrección no es solo la mera eliminación de defectos, sino la mejora efectiva de dicho texto. Por lo general implica un cierto trabajo de reescritura y el resultado estético nos brinda un placer incomparable. Este es otro tipo de corrección que puedes realizar tú mismo. Debes prestar especial atención a la sonoridad de las palabras y su contextualización.

Corrección ortotipográfica

Se encarga de dejar un texto conforme a las normas de la ortografía y la tipografía. La ortografía es el conjunto de normas de escritura de la lengua, y la tipografía es la técnica en el manejo de tipos para imprimir. Una corrección de esta clase limpia el texto de posibles faltas de ortografía y, además, ajusta los símbolos (guiones, espacios, comillas, rayas de diálogo, etc.) a las normas editoriales que están estandarizadas, pero no se va a detener a mirar si has escrito algo como «terminar de ultimar», que es una expresión pleonástica de tomo y lomo. Por ejemplo. O sea: no puedes depositar la expectativa de calidad para tu manuscrito en uno solo de los pasos de esta grilla de correcciones. ¡También lo puedes realizar tú mismo! Si juntas los tres pasos anteriores, ya tienes un libro que puede enviarse a una editorial para su valoración. ¿Qué esperas?

Corrección de galeras

Se entiende por galera al original digitalizado compuesto no compaginado e impreso que sirve de base para las primeras pruebas. O lo que en español de la calle solemos llamar también borrador en papel. Aquí entran en juego cosas tan difíciles de entender para los profanos como la regularidad de los blancos (letras, líneas, párrafos) o los errores de composición. Aquí necesitáis un profesional profesionalísimo del mundo de la edición, y este paso se suele dar junto con la editorial elegida justo antes de sacar el manuscrito, ya en forma de libro terminado, al mercado.

Conclusión

La lógica que aquí opera es la de pasar de lo general a lo particular y del conjunto al párrafo. ¿Por qué? Porque así es menos probable que se te pasen cosas. Tomamos la lengua como un conjunto de unidades (palabras) que juntas conforman un sentido. Y aun así, se pasan algunos errores. Todos los tipos de corrección anteriormente mencionados deben ponerse en común entre autor y corrector, y unificarse.

En caso de discrepancia de criterios, predomina la opinión del autor siempre que la errata no sea evidente y no tenga un fin literario expreso. Si quieres mucho a tu obra, corregirla nunca será echarla a perder. ¡Todo lo contrario! Será parecido a volver a enamorarse.

No te olvides: corregir es no darse por vencido. Tu texto después de pasar por todas las pruebas funciona. Que funcione significa que tiene calidad. Y calidad es sinónimo de conocimiento y de respeto por el lector. Te estarán esperando con los brazos abiertos.

¿Preparados para seguir trabajando nuestra obra y corregirla hasta que se convierta en una pieza estética maestra?

Artículo escrito por:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

También podrían interesarte estos artículos:

Joan Carles Iº 41
46715 Alquería de la Condesa – Valencia
España

Mail: editorial@edicionesalfeizar.com
Tlf: +34 644 524 524
NIF:Y4384820E

HORARIOS:
Lunes- Jueves: 10.00 – 13.00 y 16.00-19.00
Viernes: 10.00 – 13.00